Las arañas son el orden más numeroso de la clase Arachnida, lejanamente emparentadas con otros grupos de artrópodos, como los insectos, con los que no deben confundirse. Su nombre científico Araneae.

Las arañas están presentes en todos los continentes exceptuando la Antártida. Son depredadoras y casi todas poseen glándulas venenosas que dependiendo la víctima, puede ser  inofensiva o letal. Hoy en día existen más de 42.000 especies de arañas en el mundo, siendo el séptimo grupo más diverso que existe en nuestro planeta.

Características

Hay diversidad en el tamaño de las arañas que pueden ir de menos de 0,37 mm a los 9 cm. Con las patas extendidas pueden alcanzar los 25 cm. Los machos suelen ser de menor tamaño que las hembras. Las arañas tienen dos segmentos en el cuerpo.  El segmento frontal se llama el cefalotórax. Esta parte del cuerpo contiene los ojos de la araña, los colmillos de la boca, estómago, cerebro y las glándulas que producen el veneno. Las patas también están conectadas a esta parte.  La mayoría de las arañas tienen ocho ojos, pero algunas tienen menos.  A pesar de esto, las arañas tienen la vista muy poco desarrollada. La segunda parte del cuerpo se llama el abdomen.  La parte posterior del abdomen es donde están las hileras, que son las glándulas que producen los hilos de seda con las que tejen las telarañas o redes de caza.  El cuerpo de la araña tiene un aceite por encima para evitar que la araña se pegue a su propia telaraña.  Las patas de la araña están cubiertas de muchos pelos, los cuales detectan las vibraciones y los olores del aire.  Las arañas tienen 48 rodillas: seis articulaciones en cada una de las patas. Las arañas no tienen esqueleto dentro de sus cuerpos.  Tienen una concha exterior dura que se llama ‘exoesqueleto’.  Como es duro, no puede crecer con la araña.  Así que las arañas jóvenes necesitan mudar, o cambiar su exoesqueleto.

Hábitat

Las arañas habitan en prácticamente todos los rincones de nuestro planeta, a excepción de la Antártida. Se conoce, además, que los arácnidos están presentes en nuestro planeta incluso antes que los dinosaurios, y gracias a su gran capacidad adaptativa, el hábitat de las arañas se compone de una gran diversidad de escenarios, desde las zonas montañosas hasta los grandes desiertos. En campos, madrigueras, arbustos, bajo las piedras, o incluso en las cajas, techos y rincones de nuestro hogar, las arañas encuentran siempre un espacio propicio para convivir y desarrollarse.      

Alimentación

Son animales carnívoros y su dieta se compone principalmente de insectos. Por esta razón, las arañas guardan una gran importancia en el control poblacional de algunos mosquitos e insectos causantes de enfermedades.  Entre los insectos que consumen están grillos, escarabajos, moscas, polillas, saltamontes, abejas, algunos tipos de avispas y cucarachas. Pero también eligen otro tipo de presas como caracoles, ranas, e incluso las tarántulas pueden llegar a matar ratones y serpientes, así como peces, lagartos y aves pequeñas. El abdomen de las arañas es dilatable, lo que permite que puedan ingerir gran cantidad de alimento en poco tiempo e incrementar su porcentaje diario durante las épocas con más abundancia de presas. De igual manera sobreviven a la falta de alimento un determinado período cuando este se vuelve escaso, por lo que puede concluirse que son animales que se adaptan muy bien a las condiciones medioambientales de su entorno.

Reproducción

La reproducción de la araña comienza cuando el macho corteja a la hembra  realizando movimientos o danzas con la intención de aparearse. El macho puede incluso “obsequiarle” a la hembra pequeños insectos envueltos en su seda con tal de ganarse su aceptación.  Al momento de la cópula, el macho insertará su espermatóforo (órgano que contiene los espermatozoides) en el aparato genital de la hembra.  Al final de la cópula, lo más común es que la hembra acabe por devorar a su pareja.  Las hembras ponen sacos con cientos de huevos cubiertos de seda. En algunas especies, este saco es llevado en la espalda de la madre.

Comportamiento

Las arañas parecen tener un ritmo muy lento, pero no hay que subestimar que algunas pueden actuar con rapidez e incluso saltar largas distancias. La mayoría de ellas poseen un veneno muy potente capaz de paralizar a sus depredadores. Hay varios tipos de arañas con veneno lo suficientemente fuerte como para enfermar, incluso matar, a los seres humanos.  Las arañas son muy buenas adaptándose a entornos cambiantes. No necesitan muchos alimentos para sobrevivir. Estos depredadores a menudo se encuentran muchos insectos  en sus redes para luego ser devorados.  Las arañas no tienen muy buena visión; no son capaces de ver muy lejos, sin embargo, el movimiento de sus pares de ojos en diferentes direcciones al mismo tiempo,  les permite vigilar lo que está sucediendo a su alrededor.  Tienden a crear telas para poder moverse rápidamente para escapar hacia abajo o para atrapar a sus presas. Hay arañas que emiten un tipo de producto químico y entonces otras pueden recoger este aroma, esto puede servir como una especie de advertencia a otras arañas que se encuentran en un hábitat que ya está ocupado y también puede utilizarse como un medio de atraer a otros con el fin de apareamiento.  Tienen los sentidos que les dicen cuándo van a haber temperaturas demasiado calientes o demasiado frías también, lo cual contribuye a que puedan encontrar refugio cuando hace demasiado frío para sobrevivir en un lugar determinado.

Curiosidades de las Arañas

  • La telaraña de los arácnidos es tan resistente, que se utiliza para la confección de cuerdas de violín. Cuando entra en contacto con el agua, la seda adquiere mayor dureza, por lo que puede emplearse para la producción de submarinos.
  • El veneno de las arañas es un compuesto habitual en los medicamentos que tratan la disfunción eréctil.
  • Una telaraña puede estirarse hasta 20 veces su tamaño.
Categorías: Plagas

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